De qué va
Millie necesita empezar de cero y cualquier empleo le vale, así que cuando la acaudalada familia Winchester la contrata como asistenta interna no hace demasiadas preguntas. La casa es enorme, el marido es encantador y la señora, Nina, alterna la amabilidad con arrebatos difíciles de entender.
Su cuarto está en el desván y la puerta solo tiene cerradura por fuera. Poco a poco Millie descubre que en esa familia nada es lo que aparenta, y la novela, de capítulos muy cortos, juega con las expectativas del lector hasta darle la vuelta a la historia.